En NoseBound, jugás como Ray Hammond, un detective privado con un pasado turbio y métodos poco ortodoxos para hacer su trabajo. La historia te lleva de ida y vuelta, del final al mismísimo principio. Tuya es la oportunidad de descubrir qué pasó, cómo pasó, y vivir la historia por vos mismo.
Suena el teléfono, te equipás con el equipo básico de detective y salís de la oficina. Empezás la investigación, interrogás algunos contactos, husmeás siguiendo pistas, y en cuanto metés la nariz lo suficientemente profundo, los grandes problemas empiezan a aparecer.